sábado, 22 de junio de 2013

SEXO, TABÚ Y MIEDOS DEL HOMBRE

Los miedos


 

Sexo, tabú y miedos del hombre

 
A través de todos los tiempos el comportamiento sexual del hombre siempre ha estado sometido a un universo informe de tabúes que han mediatizado de manera notable su acceso a una conducta sexual verdadera, libre, desprovista de mitos y prescripciones falsas de todas, todas. El sexólogo argentino Juan Carlos Kusnetzoff  autor del libro, “El hombre sexualmente feliz. Del mito a la verdad científica”, nos dice de manera clara que existen factores que generan inseguridad sexual en el hombre.

De entre muchos otros entresacamos algunos para ilustrar la exposición arriba expuesta: Miedo a encarar la primera vez con cada mujer que se relacione. Esta situación es capaz de producir una reacción de ansiedad que puede inhibir la erección, en algunas ocasiones es temporal pero en otras se mantiene. Miedo a no gustar: El deseo de agradar a las mujeres es innato en el hombre en la interrelación con las mismas.

Miedo a lo que puede suceder: Algunos hombres llegan al acto sexual preocupados, perdiendo con ello la espontaneidad, inhibición del placer y pobre manifestación de la erección.
Frustración


Miedo a no tener erección rápidamente: Son muchos los hombres que tienen este miedo acendrado. Esto es posible cuando se es joven- y no todas las veces- A medida que se envejece las condiciones físicas son distintas. Miedo a no tener una performance idónea, sobre todo en los hombres de una edad mayor a los 45  años.
Miedo a perder el juego: Sucede en algunas ocasiones cuando el afectado ha tenido malas experiencias anteriores o por una afectación meramente psicológica, en el caso de estos hombres cada encuentro sexual es un torneo que hay que ganar con una buena erección. Miedo al espectador que llevamos por dentro: El “público”, lo llevamos por dentro y nos reprocha cuando las cosas no salen como queremos, según nuestra percepción personal.

El sexo tiene y tendrá siempre “algo de misterioso”, el misterio que deviene de la ignorancia de que ha estado circunvalado desde que lo conocemos; un conocimiento somero para el común de la gente, que al no tener base firme de certeza, lo nutre con mitos y prejuicios que lo convierte en algo enrevesado, hasta incomprensible. Hoy día los medios audiovisuales y literatura de todo tipo, se encuentra inmersa del tema sexual donde, a excepción de las publicaciones serias, solo proponen en su mayoría un “sexo” para el consumismo masivo, para el mercadeo y que desgraciadamente no contribuye en nada para el conocimiento verdadero de su esencia y la felicidad del ser humano.